El cuidado de sí; conceptualización y prácticas

 

El cuidado de sí, “la inquietud de sí”, discurso ya presente en la Grecia antigua (v.gr. Epicteto) y en el imperio romano pre-cristiano, es un conjunto de prácticas -variables en los tiempos y en los contextos- dirigidas a la protección, la formación, el gobierno, el amor, la preparación, etcétera, de “sí mismo” -leáse; espíritu, alma, yo, ser, cuerpo, o cualesquiera otro sustantivo mediante el cual se apele a esa dimensión aún no del todo comprendida, que le permite a un hombre particular decir “yo soy”-. Los años de silencio y contemplación de los pitagóricos como preparación para la comprensión de las ciencias; el estoicismo para el gobierno de sí como condición para poder gobernar a los otros; los ejercicios espirituales de Ignacio de Loyola como medio para la preparación y disposición del alma; así como las actividades detalladas para la vida cotidiana orientadas al buen vivir, recurrentes en los textos de moral clásica; son algunos ejemplos de la manera como la cultura occidental intentó dar respuesta a la inquietud de sí.

En la actualidad, el problema del cuidado de sí ha reaparecido bajo la forma, no siempre afortunada, del “auto-cuidado”. No obstante, este discurso contemporáneo ha centrado su atención en la temáticas como, por ejemplo, la salud ocupacional, la profilaxis, la superación personal, etcétera; temáticas que si bien se aproximan tangencialmente al cuidado de sí, representan una versión harto pueril del concepto.

La fundación Círculo de Estudios ha optado por la construcción de una definición crítica del concepto y por la elaboración de tecnologías específicas dirigidas a la experiencia cotidiana de la práctica del cuidado de sí, especialmente en el contexto del acompañamiento a víctimas de violaciones a los DDHH e infracciones al DIH. En tal sentido, la fundación elaboró y publicó el documento EL CUIDADO DE SÍ, Para cuidar la otreidad, dirigido a los funcionarios de las diferentes instituciones responsables de la Ley 975 del 2005, y ha compartido, en múltiples escenarios de formación, con los funcionarios y funcionarias responsables de la atención a víctimas, prácticas para el cuidado de sí.